lunes, 18 de abril de 2011

dos de tres


Verte dos veces, para dos veces quererte
Cien veces más esperarte
Dos de tres para calmar el dolor
Y tres de cuatro para no abandonarme
Una más para quedarme anclado, amor
Y ninguna para olvidarte.

jueves, 14 de abril de 2011

t - u




No importa cuántas veces pase o deje de pasar,
no importa si me miras o no,
o si en tus silencios guardas las palabras que tanto anhelo
tampoco importa que me quieras, ni siquiera que te guste
a nadie le interesamos más que a nosotros mismos.
Me conformo
con ver mover tus manos,
mientras las escondes en esos bolsillos infinitos,
llenos de tantas desilusiones,
o mientras juegas con tus dedos en un circulo
que no empieza y no termina.
No me importaría que mintieras,
ni que me usaras como una marioneta,
no importaría si tus ojos cansados dejaran de mirarme,
que tu pelo se caiga o se vuelva gris,
o que dejaras de intentar algo conmigo
sólo porque tras esos labios ya no quedan palabras de amor,
para esta que espera, mientras toma un café, mientras fuma un cigarro
mientras se le va la vida de a poco.
A esta, que no le importaría si engordas, si encoges, si ya no hablas más
si dejaras de mecer tu cuerpo tras esos pasos inseguros
o si esa sonrisa frágil no se dibujara
no importaría nada si estuvieras conmigo.
Que cuando preguntes ¿por qué?
sólo responderé “te amo”,
y para cuando quieras saber cuándo,
siempre será “ahora”.
Si te sientes agobiado, si el pasado se clavara en tu pecho
no diré nada, sólo lanzaré un abrazo,
con los ojos cerrados,
para que puedas llorar sin miedo
y tal vez, abrazarme de vuelta.
Para cuando quieras compañía
buscaré hasta amigos imaginarios que te sigan,
y si el miedo te dejara sin voz,
te recogiera despacio y no te dejara hallar la salida,
enviaría cada uno de mis ángeles a cuidarte,
a hacer que, una vez más, vivas.

viernes, 21 de enero de 2011

Me dueles*


Me dueles, aquí, muy dentro, me dueles
Asfixias con tus palabras, asfixias
Envenenas con tu pesadumbre, me condenas en tu condena
Me llevas a tu laberinto y ocultas la salida
Vacilas y caes y me llevas contigo también, siempre contigo.
Me dueles amor,como dueles
Y aún cuando la sangre se hace río, me condeno en ti otra vez
Aún cuando el silencio se vuelve olvido, caigo en el beso
en el abrazo del impuro, en la caricia del narcótico sabor a ti.
Caigo dulcemente, en el dolor del amor, nuestro amor
En la tortura de una lagrima, y en la sonrisa exigida cada día.
Mientras te ocultas en pretextos, mientras me olvidas un poco
y otro poco al día siguiente,
Mientras la rutina carcome el sentimiento, y mientras sigo aquí
Derrumbándome en lo que de a poco se vuelve nada.
En esta ficticia mentira que nos gusta seguir ideando
de vez en cuando, un día, dos días,…años.
Mientras sigo bebiendo de esa fuente etérea de sentimiento,
mientras sigo viviendo esta mal humorada historia que hemos inventado.

~

Donde tu beso se vuelve sombra,
y tus dulces palabras ahora son más amargas que la hiel.
Donde intento hacer que ciertas cosas parezcan simples,
y otras tantas innecesarias.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Para cuando me haya ido.

Cuando grite tu nombre y me sientas frío en tus brazos
cuando despiertes sola y tus lagrimas susurren en la comisura de tus labios,
mientras te pones la ropa sin que nadie te haya desvestido
mientras te miras al espejo y te veas flaca, ojerosa y triste
mientras fumas un cigarro y te tomas una copa,
para cuando este lejos de tu pelo, de tus ojos, de tu encanto,
para entonces,
entre el rencor y el olvido me estaras guardando.

martes, 2 de febrero de 2010

Habia algo que quería decirte... (Parte I )

Había algo que quería decirte, lo supe aquella tarde, aquel siempre. Había algo que ocultaban mis labios, que hervía en mi corazón, que hacia sudar mis manos… lo callé y a pesar de todo, no me arrepiento.

La casa sigue siendo la misma, tantos años lejos de aquí me habían hecho pensar que todo había cambiado, al menos las estaciones lo hicieron como de costumbre, pero tú y yo nunca pudimos ser los mismos. Tú por tu parte, continúas sentada en esa silla de junquillo, con la cortina abierta para mirar el paisaje, hacía tiempo era campo, montaña, flores, tierra fértil, hoy no son más que edificios muertos y bestias oxidadas.

Vine desde lejos, ¿sabes? Desde tan lejos como lo crea tu imaginación, tan frío era, tan caluroso, habían montañas y playa, un mar por la madrugada y un bosque susurrándome sus secretos por la noche, al medio día no había nada, sólo un hambre que se desataba en mi estomago y terminaba cuando empuñaba mi mano para metérmela por la boca, a ver si algo saciaba. Pero que te cuento mujer, tú has de saberlo mejor que yo, tú también has estado ahí, alguna vez supiste lo que era estar entre la melancolía, la soledad y la miseria.

sábado, 8 de agosto de 2009

Ellos. ( Primera parte)

Ellos sabían lo que yo ocultaba en aquel baúl, sabían cada cosa que allí había, pero se lo callaban, yo ya no era una niña, pero ahí estaba. Cada noche iba a buscar la llave que escondía en algún otro lugar de mi habitación, abría el baúl aquel, como si fuera a encontrar el mas sagrado de los tesoros, tomaba el pequeño cuadernillo para luego llenarlo de garabatos que intentaba hacer a media luz, a media luz para que nadie preguntase que estaba haciendo, como si fuese un pecado, es que después de descubrir que escribir allí era mejor que cualquier psicólogo o amigo que juega a serlo, no iba a permitir que descubrieran mi secreto a voces.