domingo, 9 de octubre de 2011

Aho


Ahó, Metakuyasein. Todas mis relaciones en mi corazón. Todas mis emociones en mi vida, en mi tierra querida.

echarte de menos, necesitarte de más


Extrañarte, como si hubiéramos compartido tanto tiempo… extrañarte, extrañar tu aroma, tus manos, tu risa. El universo se confabulo, los planetas giraron en el sentido contrario, se sacudieron y nos hicieron caer en el mismo sitio, al mismo tiempo. Una mirada sin sentido al horizonte, a tus ojos brillantes. Una señal mínima, equivalente a cambiar la noche por día, la lluvia por sol, los otoños por primaveras. Extrañarte, como si hubiera algo que echar de menos. Viento en la cara, canción de media tarde al oído, un par de palabras al aire, preguntas sin respuesta, sonrisas infinitas escapando como presos de una cárcel, desesperados, coquetos, un poco marchitos, como un poco más de algo que ni siquiera nosotros conocemos. El misterio de extrañar, después de un par de horas, de unos minutos, de una conversación a medias y muchas invitaciones inconclusas.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Extrañamente claro*


Extrañamente claro, como una estrella tendida en el cielo, se expresa el ser en su inmensidad terrenalmente divina, como una luz, un rayo, como energía pura, apareces. Una mirada profunda, unas manos que ruegan, el frio como la escusa perfecta, los lazos comienzan a formarse….y un perfume inolvidable, que se entromete entre tu cuerpo y el mío, hace pasar el tiempo, no nos damos cuenta, nada importa. Paseantes, alegres, entusiasmados con una historia que aún ninguno empieza. Un cigarrillo, atrapado entre dedos temblorosos, quien sabe cuántos más vendrán, quien sabe cuántos ya fueron, humo entrando suavemente y escapando desesperado del encierro de mis pulmones y una sonrisa para llenar el vacío que ha dejado. Extrañamente romántico, una canción de despedida, ¿cómo te gustan las despedidas? Un abrazo infinito que rogaba por más. -Dejemos que sea particularmente hermoso-, dijiste. Un amanecer, un medio día, un atardecer, un siempre, días y noches completas, sol y estrellas, hundidos en el calor de una realidad perfecta. Simplemente, dejemos que sea...

martes, 19 de abril de 2011

Vagabundo


Mientras él gira y gira, perdido en los pensamientos, en la otra esquina esta la novia, a quien el alcohol le remató la memoria, la conciencia, la cabeza.Piden un peso o dos para comprar papas fritas, alcohol y cigarros, lo esencial. Ellos viven y no duermen, están donde nadie los ve, escondidos tras la conciencia de personas que intentan ignorarlos, a ellos, a los poetas, a los cantantes, a los artistas de sangre y a aquellos que pasan sin ningún talento, a los que pareciera viven de la mirada compasiva de unos pocos, del viento, de los silencios.

lunes, 18 de abril de 2011

Abrigo


Siempre dije que no creía en las coincidencias, que las cosas sucedían porque sí o porque no. Hoy doy la vuelta a la esquina y me cruzo contigo, una vez y no te veo, segunda vez y casi nos hablamos, tercera vez y quiero que seas conmigo como yo contigo. Pensando en esto, reafirmo que no existen las coincidencias, pero si un destino.

dos de tres


Verte dos veces, para dos veces quererte
Cien veces más esperarte
Dos de tres para calmar el dolor
Y tres de cuatro para no abandonarme
Una más para quedarme anclado, amor
Y ninguna para olvidarte.

jueves, 14 de abril de 2011

t - u




No importa cuántas veces pase o deje de pasar,
no importa si me miras o no,
o si en tus silencios guardas las palabras que tanto anhelo
tampoco importa que me quieras, ni siquiera que te guste
a nadie le interesamos más que a nosotros mismos.
Me conformo
con ver mover tus manos,
mientras las escondes en esos bolsillos infinitos,
llenos de tantas desilusiones,
o mientras juegas con tus dedos en un circulo
que no empieza y no termina.
No me importaría que mintieras,
ni que me usaras como una marioneta,
no importaría si tus ojos cansados dejaran de mirarme,
que tu pelo se caiga o se vuelva gris,
o que dejaras de intentar algo conmigo
sólo porque tras esos labios ya no quedan palabras de amor,
para esta que espera, mientras toma un café, mientras fuma un cigarro
mientras se le va la vida de a poco.
A esta, que no le importaría si engordas, si encoges, si ya no hablas más
si dejaras de mecer tu cuerpo tras esos pasos inseguros
o si esa sonrisa frágil no se dibujara
no importaría nada si estuvieras conmigo.
Que cuando preguntes ¿por qué?
sólo responderé “te amo”,
y para cuando quieras saber cuándo,
siempre será “ahora”.
Si te sientes agobiado, si el pasado se clavara en tu pecho
no diré nada, sólo lanzaré un abrazo,
con los ojos cerrados,
para que puedas llorar sin miedo
y tal vez, abrazarme de vuelta.
Para cuando quieras compañía
buscaré hasta amigos imaginarios que te sigan,
y si el miedo te dejara sin voz,
te recogiera despacio y no te dejara hallar la salida,
enviaría cada uno de mis ángeles a cuidarte,
a hacer que, una vez más, vivas.